Recibo con infantil alborozo la noticia de la nominación del blog www.contencioso.es como candidato al mejor blog jurídico del año 2010 así como la postulación del post titulado “ Como ganar un juicio contencioso-administrativo: veinte reglas de oro”,  como mejor post del mismo año.

No es que a estas alturas la silenciosa y monacal disciplina de mantener actualizado el blog precise de estímulos honoríficos, pero el ronroneo gatuno se explica por el prestigio de los promotores de la criatura (www.derechoenred.com) pues no tengo rebozo en confesar públicamente que no compro manual alguno sobre propiedad intelectual y protección de datos, ya que me basta con acudir a los blogs de  Javier Prenafeta, Andy Ramos, Samuel Parra o David Maeztu, que se ven penalizados de la participación en este certamen por ser socios fundadores de la Derecho en Red, Asociación que se ha labrado un lugar puntero en esa tierra profunda y asilvestrada del encuentro entre tecnologías y normas jurídicas.

También es cierto que aunque no están todos los blogs que son relevantes de la blogosfera jurídica (como es lógico en todo certamen recién nacido), la muestra es representativa y confiemos en que el premio, al mejor estilo Casablanca, “sea el comienzo de una gran …festividad” y como el buen vino, año a año, mejore en cosecha y calidad.

Por otra parte, no puedo mas que añorar el célebre ranking de la blogosfera pública que mantenía puntualmente el infatigable Carlos Guadián y que ha desaparecido desde Julio de 2010, aunque con un chiste fácil confiemos que como el Guadiana vuelva a reaparecer en la red.

En fin mas allá de laureles y pompas, y comprobada la calidad de los blogs nominados, lo relevante es constatar la existencia de una comunidad jurídica virtual marcada por la generosidad de quienes lanzan al ciberespacio consideraciones, opiniones, noticias o análisis jurídicos, y que “cuelgan” post o reciben visitas  con comentarios de elevado nivel. Al fin y  al cabo, la fría norma del Boletín Oficial Digital precisa de la deliberación, interpretación y crítica para solventar el caso concreto, y no hay debate mas instantáneo, fresco y libre como el que alumbra la red.

Por eso,  la mayor compensación de quienes hemos asumido este “sacerdocio bloguero” es el respeto de los colegas de la blogosfera jurídica, quienes tienen la paciencia de visitarnos e incluso leernos o, cuando toca, discrepar sanamente. Incluso mi “adicción” a este mundo me llevó tempranamente a publicar un ambicioso post titulado Todo lo que todo el mundo querria saber sobre blogs de derecho y no sabe a quien preguntar, cuya lectura permitirá a los profanos conocer el entorno en que nos movemos los blogjurisveros.

Solo me queda recomendaros la visita a los blogs de mis compañeros de viaje en este certamen así como a los post emblemáticos de los mismos, a los que podéis acceder  aquí.

Bloguero satisfecho con los visitantes