Uno de los caballos de Troya en la competencia de los órganos de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa es el artículo 85.10 de la LRJCA que dispone: “Cuando la Sala revoque en apelación la sentencia impugnada que hubiere declarado la inadmisibilidad del recurso contencioso- administrativo, resolverá al mismo tiempo sobre el fondo del asunto”.
Y es que un auto o sentencia del Juzgado contencioso-administrativo, que estimase la cuestión procesal de la inadmisibilidad ( sin adentrarse en el fondo), podría ser apelado ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia: si esta revocase la inadmisibilidad podría verse en la tesitura impuesta por la literalidad del citado art.85.10 LJCA de resolver además las cuestiones de fondo.
O sea, el efecto práctico sería que una materia o asunto de competencia original del Juzgado por un traspiés procesal del mismo, podría verse sometida a decisión final del Tribunal Superior. Esto es, competencia por “elevación”.

La cuestión no ha sido pacífica en la jurisprudencia y merece un análisis del estado de la cuestión, a cuyo fin me permito traer a colación la amplia Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de 24 de Octubre de 2012 (rec.195/2012) y que expone la interpretación correctora imperante en la mayoría de los Tribunales.

1. Adelanto a modo de resumen ( conclusión que ya advierto está sujeta a debate, crítica o tesis mas fundadas) que a mi juicio procedería el pronunciamiento sobre el fondo por la Sala del Tribunal Superior en asunto previamente inadmitido por el Juzgado solamente cuando concurran tres circunstancias conjuntas:

a) Que el asunto no hubiese sido resuelto por Auto, sino por Sentencia estimatoria de la inadmisibilidad;
b) Que el asunto sea de materia o cuantía cuya competencia reclame en apelación la resolución de la Sala (y no fuere por tanto asunto propio de única instancia del Juzgado);
c) Que existan elementos de juicio o probatorios suficientes para resolver en cuanto al fondo, esto es, que la sentencia del Juzgado declaratoria de la inadmisibilidad no se haya dictado prácticamente de plano y “sin abrir el melón” de la fase probatoria y su práctica.

2. Esto me recuerda aquello del “doble efecto” de los recursos (suspensivo y devolutivo) que ahora queda pequeño y permitiría hablar del “triple efecto” del recurso de apelación (suspensivo, devolutivo y de reenvío- o ida y vuelta).

3. En fin, como la sentencia habla por sí misma, aquí la tenéis. Y como digo que “habla” seguro que “respondéis”… pero del debate sale la luz… radiante o mortecina…¡ Quién sabe!