abogado   Conversando con un joven abogado que me exponía las dificultades de la profesión, le comenté que ser letrado en España se  parecía  a ser misionero católico en Irán: muchos requisitos para entrar, autoridades hostiles, pocos clientes y sin posibilidad de hacerse rico. Para valorar la situación real, y huyendo de encuestas refinadas y estudios académicos, acudí a un sistema sencillo pero razonablemente fiable, que al menos me provocó una sonrisa (tragicomedia, le dicen).

1. Lo primero que hice fue escribir en el cajetín del  buscador del omnisciente Google la expresión: “ Soy abogado y …” para que con ese solo  comienzo el algoritmo inteligente de google me indicase automáticamente como ayuda las consultas masivas que empiezan por esos términos. La respuesta fue esta:

Soy abogado 

 ¡¡ TERRIBLE LAS PREOCUPACIONES DE LOS NUEVOS ABOGADOS !!. El callejón sin salida está servido.

2.  A continuación opté por  “Soy funcionario y….”. La respuesta fue esta:

Soy funcionario y

¡¡ EL DESENCANTO BUROCRÁTICO !!! 

3. Para ampliar horizontes puse “soy profesor y no…”. La única y clarificadora respuesta fue esta:

profesor

¡¡ QUÉ PENA !!

4. Luego me pregunté por las aspiraciones de la gente que lanza su sueño al cyberespacio, poniendo “quiero trabajar de…”.

kiero trabaja

AL LEER ESTO FUE CUANDO ME PERCATÉ QUE ALGO GRAVE SUCEDE EN EL INTERIOR DE LAS PERSONAS CUANDO NO VEN LA SALIDA DEL TÚNEL…

5. La opinión sobre “la Justicia” en estos graffitis de la red es tremenda:

justicia

 

 AL MENOS AQUÉLLA FRASE DE QUE “LA JUSTICIA ES UN CACHONDEO” HA PERDIDO PUESTOS EN EL RANKING… 

6  Así que al final pregunté   “los políticos son…”  y encontré  respuestas a todo lo anterior.

Politicos