Cosas que nunca te dije cuando me comprometí a reducir los altos cargos
Parece que en tiempo de crisis los gobernantes comienzan a regalar los oídos de los electores anunciando severos recortes del número de altos cargos, que en los últimos años ha crecido desaforadamente. El Gobierno Central, ante la presión de la moción aprobada por el Congreso, está al borde de anunciar un plan de supresión de altos cargos en la Administración, e incluso el Ministro de Fomento ya ha anunciado la poda en las empresas públicas. Incluso los gobiernos autonómicos anuncian medidas para aplicar el bisturí, mientras los Ayuntamientos disimulan como si no fuera con ellos estas iniciativas. Lo mas curioso para Sevach es que no se conoce ningún alto cargo que haya dimitido por la sola razón de contribuir a aliviar las arcas públicas, por considerar autocríticamente que su labor es prescindible y su dimisión económicamente recomendable. Se ve que los altos cargos públicos no son como los lemures que cuando aprecian la superpoblación se lanzan por un precipicio al mar para limitar su número. Mas bien recuerdan a las manadas de ñus africanos que muestran los documentales en frenético galope en época de sequía y se aplastan para conseguir sobrevivir.
Lo cierto es que el anuncio del gobernante de suprimir altos cargos es recibido con complacencia por el pueblo. Sin embargo, esta medida (al igual que la publicidad de la telefonía móvil o la composición de las croquetas vendidas como caseras) ha de analizarse bajo la superficie para comprobar con tristeza que es un regalo envenenado pues el ahorro es ficticio. Veamos. [...]

















El poeta Antonio Gamoneda, con ocasión de la entrega el pasado viernes de la medalla de oro la Diputación de León contó la historia de las circunstancias que le impidieron adquirir la condición de funcionario. Veamos la historia que no tiene desperdicio en los términos descritos por la 








Las recientes elecciones españolas traerán consigo movimientos y renovación de cargos públicos, y junto a la “insoportable levedad del cargo” suele acompañarse una agradable expectativa de turismo político para seguir con tan ibérica tradición. Un vistazo a los medios de comunicación demuestra que los cargos públicos españoles viajan mas que el baúl de la Piquer al amparo de una “tarifa plana” pública, esto es, la Administración corre con los gastos de una autoridad que disfruta la gloria de ser emisario de los intereses públicos. Y todo ello sin necesidad de apretarse el cinturón. Veamos las coartadas estratégicas utilizadas por algunos cargos públicos que se convierten en “cargas públicas”.
La Campaña del Oso Yogui en el Principado de Asturias, mediante anuncios televisivos bucólicos en el parque de Yellowstone, disfrutando de una fabada asturiana (y previo pago de los jugosos derechos a la Disney), obliga a analizar el impacto real de tal
La recientísima aprobación o “perpetración” del canon digital lleva a Sevach a desmontar las red jurídica de falacias tejida al mejor estilo del mago Tamariz para ocultar la justicia bajo pinceladas de supuesto Derecho.
Hace seis meses los medios de comunicación se hacían eco de la promesa efectuada por un Presidente autonómico de complementar la ayuda al chequé-bebé estatal con 500 euros adicionales. Fue vitoreado y debidamente capitalizada políticamente tal promesa, que fue sonsonete periodístico subliminal. Ver
Otro atentado en el sur de Francia contra dos guardias civiles. A sangre fría, con chulería y al margen de toda estrategia. Gravísimo. El deber de un Estado es asegurar la vida de sus ciudadanos, y con ello asegurar la vida de quienes a su vez aseguran la vida de sus ciudadanos. La muerte de un guardia civil (y otro gravemente herido) a manos de tres miserables en Francia merecerá la consabida indignación pero al igual que la “fe sin obras” es fe muerta (Lutero dixit), el Estado no puede continuar zarandeado por un grupo de desquiciadas alimañas.
Esta semana la prensa se hace eco del XV Encuentro por la cooperación y solidaridad de los Ayuntamientos con La Habana en la isla caribeña. A este fin, seis Ayuntamientos de la pequeña Comunidad Autónoma han enviado a sus ediles o a concejales del ramo para que estén presentes en dicho evento.
Se hace eco la prensa de que una Comunidad Autónoma uniprovincial financiará mediante un Convenio de Colaboración la rehabilitación de un Convento en La Habana, por importe de 286.000 euros, a través de la Agencia Regional de Cooperación al Desarrollo.
El incidente de la jornada de clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana en que el Rey Don Juan Carlos increpa al Presidente de Venezuela con un “¿Por qué no te callas? reviste interesantes lecturas, para Sevach.
Sorprende a Sevach como una causa nacionalista legítima pierde toda credibilidad cuando uno de sus telepredicadores (Josep Lluis Carod-Rovira, presidente de Esquerra Republicana y Vicepresidente de Cataluña) en un programa televisivo (TVE), ante dos preguntas bienintencionadas de dos modestos ciudadanos, replica de forma insolente, airada y con prejuicios, imponiendo que le llamen por su nombre en catalán y esgrimiendo el argumento de que su nombre es igual en España que en China.
Sorprende a Sevach la algarabía mediática y política en torno a la publicación de la portada de la revista satírica “El Jueves” de una imagen del príncipe y la princesa en “actitud sexualmente explícita” (eufemismo de la gramática parda judicial que revela lo acertado del dicho popular de que “una imagen vale mas que mil palabras” ). Para evitar la confusión de la cortina de tinta (del calamar periodístico que según su orientación ideológica santifica o condena la medida de la fiscalia de perseguir un supuesto delito contra la Corona), Sevach opta por un método analítico.
Ha tenido noticia Sevach de la reciente medida del gobierno español de conceder una ayuda económica de 2.500 euros a quienes tengan o adopten un hijo, a partir del 3 de Julio y sean residentes legales es España.
Se queda perplejo Sevach de las noticias postelectorales, en el caso de los municipios, donde un buen número de Alcaldes electos toman la poltrona municipal y consultan ávidos la nómina. Si la cifra es muy baja, reivindican lo que cobraban en su puesto de trabajo anterior y justifican tal exigencia en que “no puede perjudicarles servir al interés público”. Si la misma es elevada, señalan que ellos no han elegido tal nómina y si era justa para su predecesor pues también lo será para ellos.
Recientemente hemos asistido a un fenómeno jurídico administrativo de gran magnitud en Venezuela. El Gobierno no ha renovado la concesión del espacio radioléctrico a la cadena Radio Caracas TV que venía disfrutando desde casi 50 años. Sevach no cree en las informaciones políticas ni mediáticas así que le gusta examinar el suceso desde perspectiva estrictamente jurídica.



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