Sobre sentencias materialmente injustas

 

 

Parece que el penúltimo post titulado ¿ Da el Derecho la felicidad? ha llamado la atención en las redes sociales en cuanto afirmaba la existencia de “sentencias formalmente impecables pero materialmente injustas“.

Es una cuestión compleja ya que son muchos los juristas que consideran que esa dualidad es artificiosa, aunque lo argumentan con posiciones opuestas.

Para unos las formas deben ceder ante el fondo de justicia ( una sentencia formalista pero injusta sería una aberración jurídica); para otros, una sentencia que se ajuste a las exigencias procesales y/o formales nunca será materialmente injusta ( una sentencia podrìa calificarse de formalista pero no injusta pues es fruto de aplicar el Derecho- procesal, pero Derecho; o normas cuestionables pero vigentes).

Dejando aparcadas las divagaciones propias de la Filosofía del Derecho y dentro de los confines breves e impetuosos de este blog, y bajo una perspectiva personal, considero que es posible ese tipo de “sentencias siamesas” que en un único fallo muestran una vertiente formal y dominante (determinante del fallo) junto a una v vertiente material y débil ( postergada por el fallo). Veamos.

 

NOTICIERO: Convocadas oposiciones al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado

Este 27 de agosto de 2014 se acaba de publicar la convocatoria de 26 plazas del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado ( “TAC”), como si se diera el pistoletazo de salida tras las vacaciones para iniciar o retomar la preparación de una de las mas prestigiosas pruebas selectivas de la Administración del Estado. El de 28 de Agosto se ocupa de las restantes convocatorias de plazas de cuerpos administrativos (auxiliar, administrativo y gestión) de la Oferta de Empleo público para 2914.

Se impone un rápido análisis y unos comentarios sobre el significado en el contexto actual de la oposición al Cuerpo Superior y los retos que supone.

 

¿ El Derecho da la felicidad ?

El dinero no da la felicidad, pero ayuda a conseguir muchas cosas que sí la dan. Me preguntaba – cosas de la galvana de fin del veraneo,- si el Derecho “da” la felicidad o si por el contrario, quienes navegan en las turbulentas aguas jurídicas ( abogados, jueces, etc) no experimentan el menor bienestar emocional.

Y se me ocurrieron varias reflexiones y respuestas.

 

  • wpid-Photo-22082014-1113.jpg
    Permalink Gallery

    Nunca digas nunca jamás: lo que los políticos no aprenden de James Bond

Nunca digas nunca jamás: lo que los políticos no aprenden de James Bond

Al hilo de un brillante artículo periodístico de opinión (Manuel Jabois, El Mundo, 22 de Agosto) cuya lectura recomiendo sobre como los gobernantes incurren en los mismos vicios o prácticas que denunciaron cuando estaban en la oposición y sobre la fragilidad de las promesas electorales cuando se sale al escenario de gobernar, se me ocurren algunas reflexiones para ir entroncando con el mundo del Derecho público, cara al arranque del blog con fuerza a primeros de Septiembre.

 

Girarán en torno a como los políticos parten de declarar pomposamente que ” Nunca adoptarán determinada medida” ( nos ilusionan a los ciudadanos como Peter Pan llevándonos al país de “Nunca Jamás”) pero cuando tienen la llave del poder para gobernar eluden o descaradamente lo incumplen ( dando la razón a James Bond en aquello de ” Nunca digas nunca jamás”).

Veamos, por un lado, las estrategias de los políticos para disfrazar su incoherencia, y por otro, como los Boletines Oficiales son tozudos y valientes para quitar esos disfraces.

 

Los 88 peldaños del éxito, de Anxo Pérez: un libro utilísimo que hace pensar

 

 

Una escalera de 88 peldaños mas bien es una sucursal del Empire State y lo primero que desea quien se enfrenta a ella sería un ascensor. Sin embargo, el Libro ” Los 88 peldaños del éxito” de Anxo Pérez (Editorial Alienta,2014) puede leerse paso a paso, escalón a escalón, deteniéndose en el descansillo para reflexionar sobre lo subido y lo pendiente.

 

No se trata de un libro jurídico aunque me permito comentarlo bajo la coartada vacacional y teniendo en cuenta que encierra notables enseñanzas y consejos prácticos para el éxito no solo empresarial, sino profesional y aplicable al mundo de la abogacía, e incluso, a la toma de decisiones domésticas.

 

En efecto, se trata de un Libro realizado por un emprendedor gallego, Anxo Pérez, cual moderno Leonardo da Vinci ( músico, actor, domina nueve idiomas y posee cinco titulaciones universitarias, además de múltiples facetas artísticas) y que se destina a ofrecer fórmulas para potenciales emprendedores, tomando por eje los calificados de “88 peldaños del éxito” y que se corresponden con otras tantas claves que marcan el camino del triunfo en la empresa. Sin embargo he descubierto con satisfacción muchas mas cosas que nos ayudarán a manejar mejor, lo que Ortega calificaba de “yo y mi circunstancia”.

Cuidado con los plazos reconvertibles en el mes de Agosto: hábiles o naturales

 

El Derecho Administrativo sufre una cierta esquizofrenia en cuanto en vía administrativa (procedimiento) el mes de Agosto es hábil a efectos de cómputo de plazos con la salvedad de domingos y festivos oficiales (art.43.4 Ley 30/1992), mientras que en vía contencioso-administrativa (proceso) el mes de Agosto es inhábil a efectos del cómputo de plazos con la salvedad del proceso especial para tutela de derechos fundamentales ( art.128 Ley 13/98 Reguladora de lo Contencioso).

El problema radica en cómo calificar el punto de encuentro o desembocadura del río administrativo en el océano contencioso-administrativo, o sea el plazo de dos meses para interponer recurso contencioso-administrativo contra las Resoluciones expresas ( ya que sabemos que contra las presuntas el plazo es indefinido por obra de nuestro Tribunal Constitucional).

Y es que mientras no se agote dicho plazo, el acto administrativo no es firme por no haberse agotado los plazos para recurrir, y puede decirse gráficamente que el procedimiento administrativo “está vivo”; de igual modo en dicho plazo el proceso contencioso-administrativo no nacerá hasta que el particular formule la demanda o interponga el recurso. O sea, un plazo singular pues el procedimiento no se fue y el proceso no arrancó.

Pues bien, ese plazo es procesal y como tal se beneficia de la regla general del mes de agosto como “tregua” en la que no corre el plazo para recurrir.

 

Ahora bien, el interés actual de estas cuestiones de plazos radica en que en estas fechas ( finales de Julio) asistimos a una sistemática y frecuente publicación en el BOE de acuerdos de órganos administrativos que, en relación con procedimientos selectivos ( convocatorias de oposiciones, concursos y concurso-oposiciones) disponen por Resolución administrativa, como la Orden del Ministerio de Hacienda de 22 de Julio de 2014, que “se declara inhábil el mes de Agosto a efectos de plazos en las pruebas selectivas correspondientes a las ofertas de empleo público de 2012 y 2013” ( BOE del 25). Veamos alguna interesante reflexión al respecto.

La difícil admisión de la casación frente a los autos de ejecución de sentencias

recurso de casación La reciente e interesantísima Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 8 de julio de 2014 ( rec. 2465/2013) se ocupa de la ejecución de sentencias de demolición en materia urbanística, rechazando las maniobras de la Administración para eludir los onerosos costes de aquélla. Sin embargo, como la sentencia habla por sí misma, recomiendo su lectura, aunque ahora me ocuparé de la primera cuestión que aborda que reviste notable interés y puede pasar desapercibido.

 Se trata de un supuesto nada inusual dados los tiempos de resolución judicial en la última década que con su secuela de apelación o casación, o incidentes encadenados de ejecución, puede llevar a una situación de problema de derecho competencial intertemporal de gran calado.

Veamos. Se trata de que lo que al tiempo del procedimiento principal era competencia de la Sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia, al plantearse el enésimo incidente de ejecución o inejecución (según se mire), ya entró en vigor la nueva norma procesal ( la Ley 19/2003 que “basculó” numerosas competencias de las Salas hacia los Juzgados con lo que el Supremo “limpió el trastero”), de manera que se daría la tentación de considerar que si bien el pleito principal tenía la puerta de la casación, en cambio los incidentes de ejecución nacidos bajo la nueva norma competencial carecerían de tal posibilidad.

Pues bien, este interesante planteamiento ( y ruego disculpas si parece “espeso” pero es lo que tiene el Derecho Procesal orgánico-competencial), reverdece en su interés tras la reciente Sentencia del Tribunal Supremo que, so pretexto de la naturaleza de las Relaciones de Puestos de Trabajo como actos generales, comporta la competencia exclusiva y sin casación en manos de los Juzgados ( con apelación y punto final, en el mejor de los casos).

La respuesta nos la da con claridad la sentencia comentada y apunta al “Santa Rita, rita, lo que se da no se quita”, o sea, que si la competencia al tiempo de dictarse la sentencia era de la Sala, y como tal admitía recurso de casación, los futuros incidentes de ejecución aunque se planteen en un futuro lejano, seguirán contando con los beneficios del recurso de casación, y eso pese a que se haya dictado posteriormente una norma procesal o jurisprudencia que haya atribuido la competencia a un órgano jurisdiccional inferior.

Veamos la solución y algún matiz.

Las responsabilidades públicas en el 11-S

responsabilidad politicos Cuando el  filósofo cínico Diógenes  fue visto por Atenas en pleno día con una lámpara y escudriñando las calles, explicó que “Buscaba un hombre justo”. A  veces viendo las noticias de los medios de comunicación, las manipulaciones ideológicas y  los montajes impunes de desaprensivos, se comprende como el españolito de a pie, parafraseando a Diógenes, podría con toda razón lanzarse a “buscar un político honrado”.

 Sin embargo, este planteamiento radical no sería correcto ya que la inmensa mayoría de políticos y autoridades públicas creen en lo que hacen y se esfuerzan por dar respuesta a las demandas ciudadanas dentro de su parcela de responsabilidad. Lo que sucede es que un puñado de canallas ( manzanas podres) se cuelan y se aprovechan de los huecos del sistema para eludir responsabilidades.

La extensión de efectos con claridad y actualidad para los atareados

 

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) tuvo la amabilidad de invitarme a colaborar en su Revista digital profesional con un artículo, que titulé ” La extensión de efectos: un atajo cada vez mas estrecho“, y se ha publicado digitalmente en el número de esta semana.

Aquí tenéis el artículo íntegro.

Espero que os resulte útil.

De juramentos, promesas, crucifijos y otros ritos para cargos públicos

Ayer fue noticia que la Casa Real ofrece a los miembros de instituciones públicas que deben jurar o prometer el cargo en la Zarzuela, la posibilidad de añadir al ejemplar de la Constitución, la presencia simbólica de la Biblia y el crucifijo. La Casa Real asegura que quiere cumplir con la libertad religiosa y el primer caso en que se ofreció este repertorio fue el del recién nombrado magistrado del Tribunal Constitucional Antonio Narváez Rodríguez, quien juró ante una Biblia, abierta por el Libro de los Jueces, y frente a él el crucifijo.

La fórmula solemne fue la habitual: “ Juro ( o prometo) cumplir fielmente las obligaciones del cargo con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”.

Al hilo de este trámite me vienen varias reflexiones, desprovistas de carga ideológica.

La legitimación de los parlamentarios para recursos contencioso-administrativos de “carga política”

 

La historia se ha repetido hasta la saciedad. Cuando un grupo parlamentario alcanza el gobierno (estatal, autonómico o local) se atrinchera en el carácter político de los actos y en que la oposición debe limitarse a ejercer el control político en sedes políticas, rechazando que estén legitimados para “judicializar la política” y formular recursos contencioso-administrativos para torpedear la acción de gobierno. En cambio, cuando ese mismo Grupo parlamentario queda en la oposición reivindica el derecho a la tutela judicial efectiva, y ante la inutilidad del control político, esgrime con vehemencia su derecho a interponer recursos contencioso-administrativos para obtener de los tribunales, además de una caja de resonancia mediática, lo que no consiguen con sus controles parlamentarios.

 

El problema no es baladí y sin embargo reverdece en una reciente Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de las Islas Baleares, de 11 de Junio de 2014 (rec.540/2012) plagada de votos particulares y discrepancias que se enfrentó nada menos que a la cuestión de si un grupo de parlamentarios, en su propio nombre y de su grupo, estaban legitimados para ejercer recursos contencioso-administrativos encaminados a que la Sala anulase el acuerdo del Consejo de Gobierno de las Islas Baleares que, previa instrucción, decretó el archivo de las actuaciones desarrolladas para investigar si el Presidente autonómico incurría en situación de incompatibilidad con las consecuencias legalmente previstas (requerimientos, sanciones, cese del cargo,etc).

Para contextualizar el caso, señalaremos que la incompatibilidad denunciada era, por un lado, que el Presidente era titular de una Farmacia antes de tomar posesión del cargo ( pero obtuvo un sustituto), y por otro lado, que participaba en dos sociedades inmobiliarias ( a cuya administración renunció). Veámoslo con mayor detalle.

Mensajes de la mirada del juez hacia el abogado en el juicio oral

mensajes para el abogado  Un proverbio chino afirma que “Quien no entiende una mirada, jamás comprenderá una explicación” y aunque se refiere a las relaciones de la pareja, es trasladable al mundo judicial, en ese acto solemne que es el juicio oral, donde el juez se alza como árbitro “con licencia para zanjar” el problema jurídico entre dos partes.

La “Vista oral” evoca el componente “oral” en cuanto las partes alegan verbalmente y argumentan su posición, bajo la supervisión e intervención oral del juez que preside el acto. Pero también evoca la idea de “Vista”, esto es, que lo allí debatido “a tres bandas” normalmente ( demandante, demandado y juez) no solo es a través de palabra sino viéndose unos a otros, y además cuando se acaba el acto queda “Visto…” para sentencia.

Lo que me interesa resaltar ahora, sin pretensiones académicas ni científicas, sino solamente como reflexiones para debate, es la importancia que tiene para el abogado saber captar en la vista oral la mirada del juez y el mensaje que le envía. Pocas cosas demuestran emociones, preocupaciones o comodidad tan bien y tan rápido como los ojos. Veamos.

El escurridizo anatocismo de las deudas de contratos públicos

intereses El instituto del anatocismo o “devengo de intereses sobre los intereses” entró con dificultad en el mundo administrativo donde existía la anacrónica idea de que la Administración ya se esforzaba bastante con pagar el capital y los intereses de demora, superando las cargas burocráticas, así como que el contratista ya cobraba bastante con los suplementos que aplicaba en sus ofertas y modificados.

Afortunadamente esos prejuicios fueron desterrados y la crisis puso sobre el tapete la lucha por los intereses devengados por deudas de Administraciones que se resisten a pagar por los contratos, y de paso por los intereses de los intereses. Ahora la resistencia al pago por los gestores públicos suele deberse a la falta de capacidad de reacción de la Administración, cuyo papeleo le lleva a calcular los intereses debidos y a someterlos a los informes técnicos y jurídicos y aprobaciones, lo que consume un lapso de tiempo valioso, que deja al contratista sumido en la perplejidad porque ese tiempo burocrático le genera una pérdida de “lucro cesante” o mas bien de “intereses de tales intereses”.

Y así, la Administración como sabe que “los intereses sobre intereses” son cantidades exiguas, a veces maliciosamente juega con lo que le cuesta al contratista recurrir (pagar tasas, exponerse a las costas procesales, mas tiempo,etc), lo que les lleva, ante las reclamaciones de “intereses de intereses”,  a dar la callada por respuesta, o lo que es incluso peor, a reconocerlo parcial o totalmente en vía administrativa cuando se inicia el procedimiento,  para desactivar el pleito e intentar eludir la imposición de costas procesales.

Pues bien, en materia de anatocismo podemos sintetizar la doctrina jurisprudencial tal y como la ha sentado el Tribunal Supremo y nos lo refresca la reciente Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional de 18 de Junio de 2014 (rec.1227/2013). Veamos.

El BOE como fuente de inspiración y regocijo

errores boe En su origen el BOE era la Gaceta de Madrid (1661) que incluía referencias estilo las revistas del corazón referidas a los Reyes, actos sociales, donativos e incluso menciones a ferias y chismes de los mentideros de Madrid. Posteriormente fue perdiendo la carne de la vitalidad y se “quedó en los huesos” de la fría norma, nombramiento o incidencia administrativa. Sin espacio para la risa o la anécdota.

Así y todo, dos amables lectores del blog me suministran dos curiosas referencias que muestran como, a veces, el BOE como el libro Gordo de Petete, entretiene. Veámoslas con otra curiosa de cosecha propia.

Atención al cómputo de plazos de las notificaciones por Lexnet

Lexnet  La reciente Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 9 de junio de 2014 (rec.: 2600/2013) aborda una cuestión de gran importancia en relación al cómputo de plazos y caducidad de los mismos cuando la notificación a los procuradores de los actos que abren el trámite o plazo se efectúa por Lexnet. En el caso planteado se recurre en casación el Auto que confirma la caducidad de un recurso por no haber formulado la demanda en plazo. La entidad recurrente reacciona aduciendo que fue temporánea, y se plantea bajo perspectivas nuevas el viejo debate de si era suficiente la recepción de la notificación en el Servicio Colegial o se precisaba además que el Procurador destinatario accediese a su buzón virtual. Veamos el debate y la conclusión.

La burla impune de las grandes empresas a los consumidores y la justicia

grandes empresas Ni todas las empresas son piratas ni todas salen impunes de las aguas judiciales. Sin embargo, hay empresas ( pongamos nombre a la bestia, Iberia u Orange, por ejemplo, aunque lo que diré puede predicarse de casi todas las empresas del ramo) que con independencia de la legislación de protección de los consumidores, y a sabiendas de que deben estimar una reclamación de los usuarios, si esta no supera el umbral próximo a los 1.500 euros , prefieren dar la callada por respuesta o una evasiva, pues sus estudios estadísticos y sociológicos les han llevado a dominar las “Cuatro reglas de la felonía empresarial” :

1ª) Pocos usuarios conocen sus derechos;

2ª) De los que conocen sus derechos, pocos reclaman por escrito y en plazo;

3ª) De los que reclaman por escrito y en plazo, si no se les atiende, muchos menos acudirán a los tribunales a ejercer su derecho pues nadie quiere anticipar gastos de tasas judiciales y abogado, por un pleito incierto y bajo la espada de Damocles de la condena en costas;

4ª) Y si alguno llega a formalizar la demanda, para evitar la publicidad negativa del litigio perdido, entonces y solo entonces, la empresa demandada se apresurará a hacer una “oferta que no pueda rechazar”, pero limitada a lo que bien podía haber reconocido en la primera reclamación, para que desista el atribulado demandante.

Para que nadie piense que estoy plasmando un delirio fruto de los calores del verano que empieza, expondré de donde nacen estas agridulces reflexiones, y comentaré su extensión a la Administración Pública.